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Según el Comité Internacional para la Conservación de la Herencia Industrial, el patrimonio cultural se conforma de aquellos edificios o maquinaria que tengan algún tipo de valor histórico, tecnológico o social. De esta forma todas la fábricas, molinos o talleres así como edificios completos, minas, almacenes o depósitos pueden considerarse bienes pertenecientes al patrimonio industrial. Además, también las plantas eléctricas, transportes e infraestructuras forman parte de él, así como los sitios donde se desarrollan actividades sociales relacionadas con la industria, tales como la vivienda, el culto religioso o la educación.

En concreto, el Plan Nacional de Patrimonio Industrial resume este concepto entendiendo como “patrimonio industrial” el conjunto de elementos de explotación industrial, generado por las actividades económicas de cada sociedad que responde a un determinado proceso de producción y a un sistema tecnológico concreto caracterizado por la mecanización dentro de un determinado sistema socioeconómico. De esta forma, este plan nacional pretende reforzar la conservación de estos elementos debido a su importancia testimonial para comprender la historia durante los dos últimos siglos.

¿QUÉ BIENES INTEGRAN ESTE PATRIMONIO? 

Existen tres tipos diferentes de bienenes industriales:

  • Elementos con importante valor histórico o arquitectónico que no se encuentran dentro de un conjunto que por su ubicación o por que el resto de sus componenentes ya no existe pero que aún así suponen un remanente de la actividad industrial que se realizaba en ellos.
  • Conjuntos de carácter industrial que conservan todos sus componentes y son funcionales.
  • Los paisajes industriales muestran todos los procesos de producción de una o varias actividades de naturaleza industrial.

¿CÓMO SE REALIZA UNA INTERVENCIÓN EN UN BIEN PERTENECIENTE AL PATRIMONIO INDUSTRIAL? 

Para asegurar la representación de todos los sectores industriales así como una muestra de la verdadera actividad que se ha realizado durante los últimos siglos, se establecen varios criterios en el Plan Nacional de Patrimonio Industrial:

1. Criterios Intrínsecos. Estos valores determinan el valor intrínseco del elemento y hacen referencia a la importancia del elemento en relación con otros elementos de su misma tipología o género, y comparativamente se le valora y evalúa, bien como vestigio testimonial en un entorno más o menos próximo, bien por su singularidad o por ser el modelo más representativo de un género arquitectónico o de un sector industrial determinado, bien por responder a las características que definen un tipo edilicio o bien por conservar éstas características sin contaminaciones superpuestas de otros periodos.

2. Criterios patrimoniales. Los criterios recogidos en este apartado determinan el valor patrimonial de estos bienes culturales y hacen referencia a su valor histórico y social dentro de un periodo y sociedad determinada; a su valor tecnológico como respuesta al desarrollo y evolución de la técnica, de la industria y del arte de construir; al valor artístico de las formas y modos de construir, representativas de los paradigmas de la era mecanizada; a su relación con el territorio construido, sus implicaciones y derivaciones a otros elementos que se aúnan para definirnos un paisaje concreto.

3. De viabilidad. Los criterios planteados en este apartado determinan el valor potencial del bien y hacen referencia a sus perspectivas de futuro, su nivel de conservación, su posibilidad de una actuación integral (inmueble-mueble), su propiedad o situación jurídica, y por último la realización de unos estudios o plan estratégico de valoración.

Fuentes de información | Plan Nacional de Patrimonio Industrial
Photo credit: Jose Javier Martin Espartosa via Visual hunt / CC BY-NC-SA

 

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